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En plena temporada de lluvias y antes del regreso a clases, especialistas recuerdan que el asma infantil no da tregua. La humedad, los hongos, las tormentas y el abandono del tratamiento en vacaciones pueden desencadenar crisis. Te explicamos qué vigilar.
El asma es la enfermedad crónica más común en la infancia y no desaparece en vacaciones. En la temporada de lluvias, la humedad, los hongos ambientales y las tormentas eléctricas pueden desencadenar crisis. A esto se suma el regreso a clases, un pico conocido de exacerbaciones. La clave está en no abandonar el tratamiento y tener un plan de acción.
Datos clave:
- El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la niñez.
- En la Ciudad de México, la prevalencia pediátrica se estima entre 8 y 12 %.
- Desencadenantes de esta temporada: humedad, hongos, tormentas, cloro de las albercas y abandono del tratamiento.
- El regreso a clases suele coincidir con un aumento de las crisis, por virus y alérgenos.
- Un plan de acción por escrito, acordado con el pediatra, ayuda a actuar a tiempo.
CIUDAD DE MÉXICO, 7 DE AGOSTO DE 2026. — El verano y las vacaciones no ponen en pausa el asma infantil, advierten los especialistas. Aunque bajan las infecciones respiratorias típicas del frío, aparecen otros riesgos propios de la temporada de calor y lluvias (Infosalus / Europa Press). La idea de que el asma “mejora” en esta época es, en gran parte, un mito.
Para las familias, entender qué cambia en estos meses marca la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una visita a urgencias.
¿Por qué el asma no mejora en vacaciones?
Porque no todos los desencadenantes desaparecen; algunos, incluso, aumentan. El calor y la humedad favorecen ciertos alérgenos, y el descanso de la rutina lleva a muchas familias a relajar el tratamiento de mantenimiento. Ese abandono es uno de los errores más frecuentes.
“El asma no mejora en verano; es un mito bastante extendido.”
— Miguel Tortajada Girbés, jefe de Neumología y Alergia Pediátrica del Hospital La Fe (Valencia)
¿Qué desencadenantes trae la temporada de lluvias?
Varios, y conviene conocerlos. Los hongos ambientales, como Alternaria y Cladosporium, se multiplican con la humedad y son un detonante reconocido de crisis. Las albercas con mucho cloro pueden irritar las vías respiratorias en algunos niños.
Un fenómeno menos conocido es el “asma de tormenta”. Las tormentas eléctricas pueden romper los granos de polen en partículas más pequeñas y respirables, capaces de desencadenar crisis en varias personas a la vez. La contaminación del aire, frecuente en las grandes ciudades, agrava el panorama.
¿Cómo preparar el regreso a clases?
El regreso a las aulas suele traer un repunte de crisis asmáticas. La convivencia acelera el contagio de virus respiratorios, y el aula expone a polvo y otros alérgenos. Anticiparse ayuda mucho.
Antes de que empiecen las clases, conviene revisar con el pediatra que el tratamiento esté al día y que la escuela sepa cómo actuar ante una crisis. Un plan de acción por escrito, con las señales de alarma y los pasos a seguir, es una herramienta sencilla y valiosa. Prevenir en casa se conecta con el cuidado integral que abordamos en el pilar de Familia y Hogar de Cuerpo y Alma.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un pediatra. Ante síntomas de crisis o dudas sobre el tratamiento del asma de tu hijo, busca atención médica; no ajustes ni suspendas medicamentos por cuenta propia.
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que el asma mejora en verano?
Solo en parte. Bajan las infecciones respiratorias típicas del frío, pero aparecen otros desencadenantes: calor, humedad, hongos, tormentas y cloro de las albercas. El resultado depende del tipo de asma de cada niño, por lo que no conviene bajar la guardia ni suspender el tratamiento.
¿Qué es el “asma de tormenta”?
Es un aumento de crisis asmáticas asociado a tormentas eléctricas. Al parecer, las tormentas fragmentan los granos de polen en partículas más pequeñas que llegan más profundo en las vías respiratorias, lo que puede desencadenar crisis en varias personas al mismo tiempo.
¿Por qué aumentan las crisis con el regreso a clases?
Porque la convivencia en el aula facilita el contagio de virus respiratorios, uno de los principales detonantes del asma en niños. A ello se suma la exposición a polvo y alérgenos del entorno escolar. Por eso conviene revisar el tratamiento antes de que inicien las clases.
¿Qué puedo hacer para prevenir crisis en mi hijo?
Mantener el tratamiento indicado por el pediatra, evitar los desencadenantes conocidos y tener un plan de acción por escrito. Es útil que la escuela sepa cómo actuar ante una crisis. Ante cualquier duda o señal de alarma, la consulta médica es siempre el primer paso.
Fuentes citadas
- Infosalus / Europa Press — Riesgos del verano que desconocen muchas familias con niños asmáticos (declaraciones del Dr. Miguel Tortajada Girbés) (enlazada inline en el dateline)
- AAAAI (Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología) — Prevención de alergias y asma en niños (enlazada inline en “Cómo preparar el regreso a clases”)
- SciELO México — Asma (enfermedad crónica más común en la infancia; prevalencia pediátrica en la Ciudad de México) (enlazada inline en los datos de contexto)

