El colesterol es una sustancia cerosa, parecida a la grasa, presente en todas las células del cuerpo. En niveles adecuados es necesario para que funcionen. Viaja en la sangre dentro de unas partículas llamadas lipoproteínas: el LDL, o “malo”, y el HDL, o “bueno”.
LDL y HDL: la diferencia clave
No todo el colesterol es igual. La distinción entre sus dos transportadores es lo que de verdad importa para la salud.
- LDL (lipoproteínas de baja densidad): el colesterol “malo”. Cuando hay demasiado, se acumula en las paredes de las arterias y las estrecha. Con el tiempo, eso puede provocar un infarto o un accidente cerebrovascular (MedlinePlus).
- HDL (lipoproteínas de alta densidad): el colesterol “bueno”. Recoge el exceso de la sangre y lo lleva de vuelta al hígado, que lo elimina (Mayo Clinic).
La meta general es sencilla de recordar: conviene tener el LDL bajo y el HDL alto.
Cómo se mide y por qué importa
El colesterol se mide con un análisis de sangre llamado perfil lipídico. El dato clave es que, cuando está alto, no suele dar síntomas. Una persona puede tenerlo elevado durante años sin notarlo.
Por eso el chequeo periódico es la única forma de detectarlo a tiempo, como explicamos en chequeos médicos preventivos por edad. La frecuencia recomendada depende de tu edad, tus antecedentes y tus factores de riesgo.
El mismo análisis suele incluir los triglicéridos, otro tipo de grasa en la sangre. Junto con el LDL y el HDL, forman el panorama que un profesional interpreta en conjunto, no cifra por cifra de forma aislada.
Qué influye en tus niveles de colesterol
Varios factores modifican el colesterol. Algunos dependen de ti y otros no.
Entre los que puedes cuidar están la alimentación, el peso, la actividad física y el tabaco. Una dieta baja en grasas saturadas y el ejercicio regular tienden a mejorar el balance. La edad, el sexo y los antecedentes familiares también influyen, aunque no se puedan cambiar.
Cuando hace falta, existen tratamientos médicos para el colesterol alto. Esa decisión corresponde a un profesional de la salud, no a la automedicación. Cuidar la alimentación es un buen punto de partida, un tema que desarrollamos en el pilar de Alimentación saludable de Cuerpo y Alma.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.
Fuentes citadas

